¿Qué hago con mi flota con las ZBE? Cómo seguir operando en ciudad sin frenar tu negocio
- 03/07/26
- 4 min
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) han dejado de ser una amenaza lejana. Ya están activas en las principales ciudades españolas y su alcance no hará más que crecer. Para cualquier empresa que opere en distribución urbana o última milla, la pregunta ya no es si afectarán al negocio, sino cómo adaptarse sin perder capacidad operativa ni disparar los costes.
La buena noticia es que no siempre hace falta renovar la flota de golpe. Existen soluciones intermedias que permiten ganar tiempo, cumplir normativa y tomar decisiones de inversión con cabeza.

Las ZBE cambian las reglas del juego para la logística urbana
Las restricciones de acceso a los centros urbanos buscan reducir emisiones y mejorar la calidad del aire. Un objetivo razonable, pero que tiene consecuencias muy concretas para el transporte y la distribución.
Ya no basta con optimizar rutas o ajustar horarios. La pregunta que muchos gestores de flota se hacen ahora es más básica: ¿pueden mis vehículos entrar donde están mis clientes?
Esto convierte la planificación de flota en una decisión estratégica. No se trata solo de transporte, sino de asegurar la continuidad del negocio en un entorno urbano cada vez más regulado.
Opción 1: Mild Hybrid (MHEV)
Una de las alternativas más relevantes para empresas que todavía tienen vehículos con vida útil es la hibridación ligera mediante retrofit, también conocida como sistema Mild Hybrid o MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicle).
¿En qué consiste? El sistema recupera la energía cinética generada durante las frenadas y las deceleraciones, y la transforma en energía eléctrica. Esta energía se almacena y se reutiliza para asistir al motor de combustión en los momentos de mayor demanda: arranques y aceleraciones. El resultado es un motor que trabaja con menos esfuerzo, consume menos y emite menos.
La diferencia clave respecto a un híbrido convencional es que el vehículo no puede circular solo con el motor eléctrico. La energía recuperada sirve únicamente de apoyo, pero ese apoyo tiene un impacto real en el consumo y en las emisiones.
Fraikin aplica esta tecnología utilizando ultracondensadores en lugar de baterías, lo que aporta mayor durabilidad y eficiencia en el almacenamiento de energía a corto plazo.
Tras una transformación homologada según el epígrafe 2.11 del Manual de Reforma de Vehículos del Ministerio de Industria, los vehículos pasan a ser clasificados como híbridos no enchufables y obtienen la etiqueta ECO de la DGT, lo que les da acceso a las ZBE donde los vehículos con etiqueta C tienen restricciones.
¿Para quién es esta solución? Para empresas que tienen vehículos Euro VI en buen estado y necesitan adaptarlos a las nuevas exigencias urbanas sin realizar una inversión total inmediata.

Opción 2: Vehículo eléctrico
Cuando la mayor parte de la actividad se desarrolla dentro de la ciudad, el vehículo eléctrico se convierte en la opción más eficiente a medio plazo.
Más allá del acceso sin restricciones a las ZBE, el eléctrico aporta ventajas operativas muy concretas:
- Circulación sin emisiones locales, cumpliendo la normativa más exigente.
- Reducción del ruido, lo que abre la puerta a la distribución nocturna o en horarios ampliados, una de las palancas más eficaces para mejorar la eficiencia en ciudad.
- Menor coste de mantenimiento, gracias a una mecánica más simple con menos piezas sometidas a desgaste.
- Conducción más suave, con impacto directo en la experiencia del conductor y en la seguridad.
- Reducción del coste energético con una planificación adecuada de la recarga.
La oferta actual de vehículos industriales eléctricos permite cubrir distintas necesidades, desde la última milla hasta el reparto urbano de mayor volumen.
La clave: elegir la solución adecuada para cada flota
No todas las empresas están en el mismo punto de transición. Algunas necesitan mantener su flota actual operativa durante más tiempo, otras ya pueden dar el salto al eléctrico, y muchas optan por una combinación de ambas estrategias.
La decisión depende de factores como:
- Porcentaje de actividad en entorno urbano restringido.
- Kilometraje diario y tipo de ruta.
- Tipo de mercancía y necesidades de temperatura o carga.
- Antigüedad y estado de la flota actual.
- Capacidad de inversión y horizonte de planificación.
Por eso, más que una sustitución inmediata, la tendencia es hacia una transición progresiva y adaptada a cada caso.

Adaptarse a las ZBE es también una oportunidad
Las restricciones urbanas no solo suponen una limitación. Para las empresas que se adelantan, pueden ser un punto de inflexión para mejorar la eficiencia de su flota, reducir costes operativos y ganar una ventaja competitiva real frente a quienes lleguen tarde.
La combinación de tecnologías como la hibridación ligera y la electrificación permite seguir operando en ciudad, cumplir con la normativa vigente y prepararse para un entorno regulatorio que no va a relajarse.
En Fraikin acompañamos a las empresas en este proceso, analizando cada caso y ofreciendo la solución más adecuada para su operativa y su flota. Si tienes dudas sobre cómo afectarán las ZBE a tu actividad, podemos ayudarte a encontrar el camino.
¿Quieres saber qué solución se adapta mejor a tu flota? Contacta con nuestro equipo y te asesoramos sin compromiso.
Leer también

Cómo repartir en Madrid con las ZBE

¿Cómo reducir el impacto de la subida del combustible?
